viernes, 20 de noviembre de 2009

TEATRO Y ARTE DRAMÁTICO


TEATRO


El teatro (del griego θέατρον theatrón 'lugar para contemplar') es la rama del arte escénico relacionada con la actuación, que representa historias frente a una audiencia usando una combinación de discurso, gestos, escenografía, música, sonido y espectáculo. Es también el género literario que comprende las obras concebidas para un escenario, ante un público. El Día del Teatro se celebra el 27 de marzo.

En adición a la narrativa común, el estilo de diálogo, el teatro también toma otras formas como la ópera, el ballet, la ópera china y la pantomima.

TEATRO Y ARTE DRAMÁTICO

1. INTRODUCCIÓN

El teatro es un género literario, ya sea en prosa o en verso, normalmente dialogado, concebido para ser representado; las artes escénicas cubren todo lo relativo a la escritura de la obra teatral, la interpretación, la producción, los vestuarios y escenarios.

El término drama viene de la palabra griega que significa “hacer”, y por esa razón se asocia normalmente a la idea de acción. En términos generales se entiende por drama una historia que narra los acontecimientos vitales de una serie de personajes. Como el adjetivo dramático indica, las ideas de conflicto, tensión, contraste y emoción se asocian con drama.

2. PECULIARIDADES DEL TEATRO

Si se considerara al teatro como una rama de la literatura o sólo como una forma más de narrativa, se estaría olvidando gran parte de su historia. En algunos periodos o culturas se ha dado más importancia a la literatura dramática —obras de teatro— pero en otros hay una mayor preocupación por los aspectos de la producción escénica. En algunas culturas se valora el teatro como medio para contar historias; en otras como manifestación religiosa, espectáculo o entretenimiento.

El teatro se ha utilizado como complemento de celebraciones religiosas, como medio para divulgar ideas políticas o para difundir propaganda a grandes masas, como entretenimiento y también como arte. A través de la historia ha desarrollado su actividad en tres niveles al mismo tiempo: como entretenimiento popular, como importante actividad pública y como arte para la elite.

3. ELEMENTOS DE LA REPRESENTACIÓN TEATRAL

Una representación consta sólo de dos elementos esenciales: actores y público. La representación puede ser mímica o utilizar el lenguaje verbal. Los personajes no tienen por qué ser seres humanos; los títeres o el guiñol han sido muy apreciados a lo largo de la historia, así como otros recursos escénicos. Se puede realzar una representación por medio del vestuario, el maquillaje, los decorados, los accesorios, la iluminación, la música y los efectos especiales. Estos elementos se usan para ayudar a crear una ilusión de lugares, tiempos, personajes diferentes, o para enfatizar una cualidad especial de la representación y diferenciarla de la experiencia cotidiana.

4. ORÍGENES DEL TEATRO



Aunque los orígenes del teatro occidental sean desconocidos, la mayor parte de las teorías lo sitúan en ciertos ritos y prácticas religiosas de la antigüedad; aún hoy día ese tipo de rituales sigue cargado de elementos teatrales. Las diferentes teorías atribuyen los orígenes a múltiples prácticas: ritos antiguos de fertilidad, celebración de la cosecha, chamanismo y otras fuentes similares.

En Grecia, las obras se representaban en festivales en honor de Dioniso; entre estos festivales se encontraban el Gran Dionisíaco de Atenas, en primavera; el Dionisíaco Rural, en invierno; y la Lenaea, también en invierno tras el Rural. Se seleccionaban las obras de tres poetas para su representación. Aparte de tres obras trágicas (una trilogía), cada poeta tenía que presentar una sátira y una farsa, a menudo atrevida parodia sobre los dioses y sus mitos. Después se representaba la comedia, que se desarrolló hacia la mitad del siglo V a.C. Las comedias más antiguas que se conservan son las de Aristófanes. Tienen una estructura muy cuidada derivada de los antiguos ritos de fertilidad. Su comicidad consistía en una mezcla de ataques satíricos a personalidades públicas del momento, atrevidos chistes escatológicos y parodias aparentemente sacrílegas de los dioses. Para el siglo IV a.C. la comedia había sustituido a la tragedia como forma dominante.


TEXTO DRAMÁTICO


1. INTRODUCCIÓN

Escrito cuya finalidad es convertirse en espectáculo y ser representado ante un público. En él se recogen los diálogos que deben ejecutar los actores y las didascalias o acotaciones que sirven para organizar la puesta en escena. Por lo común, en las acotaciones aparecen detallados el tono y ritmo de los parlamentos, los gestos y movimientos de quienes componen el reparto, la estructura espacio-temporal de la pieza, las cualidades y modificaciones del decorado, el vestuario, el maquillaje, los efectos sonoros y la iluminación. Esa división convencional entre diálogos y didascalias no es una regla fija. Hay piezas protagonizadas por un solo personaje donde no hay diálogo, sino monólogo. Asimismo hay textos que carecen de acotaciones, si bien tal apreciación suele olvidar que los nombres de los personajes también corresponden a la parte didascálica del texto.

2. ESTRUCTURA

La construcción del texto dramático se plantea mediante una secuencia de unidades, delimitadas generalmente por un intervalo en la representación, especificado en el escrito. Siguiendo un esquema general, las unidades textuales básicas en el teatro occidental son los actos, las escenas y los cuadros. Su número y disposición han ido variando a lo largo de la historia.

La escena: Fragmento de la pieza teatral determinado por la salida o entrada de los personajes en el espacio escénico. El momento que delimita una escena puede ser aquel en que alguno de los actores hace mutis o se incorpora a la acción. Esa división es rechazada por algunos autores que fijan el cambio de escena de acuerdo con el desarrollo de la acción dramática, sin tener en cuenta los movimientos del grupo de intérpretes. A la hora de definir esta unidad en el teatro clásico, se suele aludir a una configuración determinada de personajes.
Los actos: Compuestos en general por una sucesión de escenas, quedan separados por un descanso (entreacto), indicado habitualmente con un oscuro, una bajada de telón o un signo similar. Este fraccionamiento interno del texto dramático puede atender a un clímax en el desarrollo de la acción o a un cambio de escenario.
El cuadro: Compuesto para reflejar cierta actitud temática o estética, se diferencia del cuadro precedente por un cambio escénico, realizado ocasionalmente a la vista de los espectadores.

3. TEXTO Y REPRESENTACIÓN

Un texto teatral se caracteriza por el uso del diálogo, escrito en prosa o verso para producir el efecto de una conversación real. Su naturaleza es literaria y perdurable frente a la teatralidad propia de la representación, siempre pasajera.
A diferencia de la obra textual, plenamente lingüística, la representación ofrece un juego de signos verbales y no verbales (visuales, proxémicos, acústicos, musicales) que por escrito se reducen a didascalias.

Anne Ubersfeld considera semiológicamente que un texto de teatro "se dice diacrónicamente y su lectura es lineal, en contraste con el carácter materialmente polisémico de los signos de la representación". La percepción de lo representado suponga en el espectador "la organización espacio-temporal de signos múltiples y simultáneos".

Tal estructura de signos plantea una diferencia entre el texto del autor y el texto del director, puesto que el responsable de la escenificación debe traducir las didascalias, formulando cuanto éstas no aclaran. Su cualidad mediadora entre la obra y los receptores (reparto y público) subraya la potencia de sentido del texto, escrito en función de su puesta en escena.

Tadeus Kowzan en 1969 detalló los trece sistemas de signos que operan en la representación, quedando de manifiesto que el primero de ellos, la palabra, correspondía al texto dramático. Su descodificación se concreta en el ejercicio interpretativo de los actores, protagonistas de un conjunto también caracterizado por la visualidad, la plástica y el dinamismo.

4. EVOLUCIÓN DEL TEXTO DRAMÁTICO

Cultura helénica. Las manifestaciones teatrales griegas tuvieron su raíz en un tipo de ceremonias que reactualizaban la esencia del mito. El cambio en el lenguaje y la progresiva articulación de las secuencias aparecen unificados en una línea común que arranca en el ditirambo y acaba en el primer desdoblamiento entre las voces del coro y su corifeo. La Poética (330 a.C.), de Aristóteles, propuso un primer análisis de la tragedia, género que experimentó una serie de cambios en su estructura y reparto cuando Esquilo introdujo el segundo actor y Sófocles aumentó el número a tres. Otro cambio decisivo en el texto se dio en Roma, donde Livio Andrónico suprimió el coro.

Liturgia eucarística altomedieval. Formas teatrales articuladas.

Preceptiva dramática del Renacimiento. Elaboró y enriqueció la teoría aristotélica de las tres unidades (acción, tiempo y lugar, de las que Aristóteles sólo abordó la primera). En todo aquel ejercicio tentativo sobre el texto, el canon popular acabó siendo utilizado como medio para remodelar el género clásico.

Commedia dell'arte. La presencia textual fue menor y la improvisación del actor modificaba de forma substancial las sinopsis argumentales.

Siglo de Oro español. Texto en tres jornadas o actos. Característico del barroco, un progresivo desequilibrio entre texto y representación es la nota común en este tipo de planteamientos escénicos. Escritas en verso, muchas veces por razones mnemotécnicas, aquellas obras mostraban una claridad en el lenguaje a veces oscurecida por efectos de intertextualidad, pues el autor daba por supuesta la comprensión de alusiones bíblicas o mitológicas.

Teatro isabelino. Texto en cinco actos. Con esta premisa, los dramaturgos ingleses recurren a cinco vías para estructurarlo: 1) concentran en un personaje el interés del drama; 2) adoptan un enredo menor; 3) juegan con tramas compuestas; 4) proponen un drama dentro del drama; y 5) consiguen crear un clima de suspense, mediante escenas estáticas que anticipan una rápida resolución.

Siglo XVII. Primer periodo de apogeo del teatro kabuki en Japón. Al tener que ocupar programas de hasta quince horas, los autores optaron por una división del texto principal que permitiese la inclusión de piezas complementarias. Al igual que en el teatro isabelino, la estructuración textual delataba una serie de momentos bien consolidados, acordes con el género de la pieza. Destacaban entre ellos la escena en el palacio imperial (goten), el suicidio (seppuku), el sacrificio infantil (migawari), la escena de lamento (kudoki), la escena de amor (nureba), la muerte de los amantes (shijû) y la escena de asesinato (koroshiba).

Teatro neoclásico francés del siglo XVII. Siguió la regla de tres unidades. Se establecen teorías sobre el verso en el drama. Se defendió la naturalidad en los textos, rechazando la bufonada como lo misterioso en grado sumo, por estar fuera de la naturaleza, ya que estas formas teatrales desfiguran la realidad mientras que el drama burgués, de modo veraz y fiel, refleja la vida diaria, real.

Mediados del siglo XIX. Tomó consistencia el del teatro realista y naturalista, que coincide además con el debilitamiento progresivo de la estructura del texto en actos. Típica de la época, la pieza bien construida (pièce bien faite) era un tipo de texto complaciente con el gusto popular.

Siglo XX. La primacía del texto es controvertida por una larga sucesión de planteamientos teóricos. Corrientes novedosas, como el teatro del absurdo, propiciaron un profundo cambio lingüístico. El texto libre, e incluso inexistente, expresó la estrategia dramática de los grupos de vanguardia. Debates acerca de la naturaleza del hecho teatral alentaron esa distinción tentativa entre texto y representación que caracterizó la segunda mitad del siglo. Se revisa la matriz enunciativa del texto, jugando con propuestas que liberaban a éste de sus limitaciones académicas.


GÉNEROS TEATRALES

Autos
Expresión genérica que agrupa el conjunto de representaciones dramáticas, cultos, ritos litúrgicos y otras prácticas festivas religiosas y profanas que tienen su origen en la edad media. Relaciona el sentido ritual de la propia fiesta con fines como la exaltación y difusión de la doctrina religiosa, el aleccionamiento de los fieles, el prestigio de la Iglesia católica, de sus representantes y valedores. Por su propia naturaleza y estructura el auto pretende asentar la demostración de una verdad cristiana. El mecanismo es dialéctico, en cuanto suele fundamentarse sobre la mítica confrontación entre las fuerzas del Bien y del Mal, con el refuerzo de elementos pintorescos, cómicos, melodramáticos y con mayor frecuencia, alegóricos. Desde una consideración temática, entre los autos se distinguen los milagros, los misterios, las moralidades y los autos sacramentales.
Los milagros: tenían como tema fundamental los actos prodigiosos atribuidos a los santos aunque con mayor frecuencia su nudo se centraba en escenas tomadas del Antiguo y el Nuevo Testamento, donde los autores encontraban inspiración. Se representaban durante la Pascua y en otras fechas de especial significado religioso.
Los misterios: también llamados 'obras de Corpus Christi', por ser esta la celebración en que se representan, son equiparables a los milagros. Los misterios se refieren con mayor énfasis a la vida y pasión de Cristo.
Las moralidades: respondían al propósito de la Iglesia de ilustrar al público acerca de la actitud cristiana ante la muerte. El motivo central de estas obras aborda la confrontación entre el Bien y el Mal en el alma de los hombres, aunque la obra siempre concluye con la redención de sus protagonistas. Los personajes de las moralidades no son santos o personajes bíblicos, sino alegorías. Muchas obras son anónimas.
Los autos sacramentales: constan de una introducción, denominada loa, y culmina con una serie de cantos —villancicos en la mayoría de los casos— y bailes que desembocan en la salida de escenario de los actores o en un final apoteósico que resalta la naturaleza de las festividades donde halla su origen. Sus temas fundamentales se extraen del misterio de la eucaristía y de los sacramentos de la Iglesia católica, y su misión consiste en resaltar la trascendencia de acatar y cumplir las verdades y principios de la fe, así como proclamar con intención ejemplarizante los beneficios que procuran al alma.

Ballet
Forma de danza teatral cuya técnica ballet consiste en posiciones y movimientos estilizados que se han ido elaborando y codificando a lo largo de los siglos dentro de un sistema bien definido, aunque flexible, llamado ballet académico o danza de escuela. Cada composición suele estar, aunque no inevitablemente, acompañada por la música, el decorado y el vestuario.
La coreografía: Se puede hacer sobre una música especialmente compuesta para ello o sobre una música ya existente. Lo más común es utilizar músicas expresamente compuestas para el ballet. En ocasiones el coreógrafo y el compositor trabajaban en estrecha colaboración, pero otras veces tenían poco o nulo contacto.
Libreto o guión: Es el argumento de un ballet. El contenido narrativo de un ballet puede ser escrito especialmente para él o puede ser adaptado de un libro, un poema, una pieza teatral o una ópera. En contraste con los ballets de argumento están los ballets que no lo tienen; éstos son creaciones formales, interpretaciones musicales o simples exaltaciones de la danza por la danza.
El decorado: Se ve limitado por la necesidad de respetar el espacio máximo para bailar. El centro del escenario se mantiene casi siempre vacío. Muchos ballets utilizan sólo un telón de fondo y piezas laterales o bastidores. Algunos ballets modernos sustituyen el decorado con proyecciones de diapositivas, películas e iluminación especial. Otros simplemente confían en la expresividad de los efectos de luz que permite la moderna iluminación escénica.
El vestuario: De los ropajes elegantes de la época, al tutú, una falda acampanada de tela traslúcida que se fue haciendo más corto a lo largo del siglo y se convirtió en el atuendo típico de la bailarina, al más variado que actualmente junto con la música y el decorado, no es un mero acompañamiento de la danza.

Cabaré
Espectáculo que incluye canciones y escenas cómicas, presentado por un maestro de ceremonias, que se desarrolla, generalmente, en un local de dimensiones reducidas, como un club o un café, en el que durante la representación se cena o se toman bebidas alcohólicas. La palabra ‘cabaré’ proviene del término francés cabaret (taberna). En su acepción moderna abarca una variedad de estilos que van desde la sátira política al espectáculo ligero.

Entremés
Pieza breve en un acto, en prosa o en verso, de tema jocoso, que hunde sus raíces en la tradición popular y posee un humor festivo y picaresco. Surgió en el siglo XVI, inicialmente para ser representada entre dos actos de una comedia.

Esperpento
Forma dramática basada en la distorsión sistemática de la realidad, para mostrar sus aspectos más grotescos y absurdos, y obligar al espectador a una nueva postura ante el mundo que le rodea.

Farsa
Forma dramática que se propone divertir al espectador mediante la exageración y la extravagancia, huyendo de la imitación realista de la vida. Se diferencia de la comedia, principalmente, en la importancia de la trama; en la farsa, los personajes se limitan a revelar los entresijos del argumento, mientras que en la comedia la trama se subordina a la caracterización de los personajes.

Happening
Happening (en inglés, suceso), forma de arte de acción que requiere de la participación activa del público. El desarrollo de un happening está planificado por el artista en sus líneas básicas, pero todo lo demás está condicionado por la propia situación y se halla a merced tanto del comportamiento espontáneo de los actores como del azar. El happening pretende eliminar, o al menos reducir parcialmente, las fronteras entre el arte y la vida cotidiana. El objetivo es sensibilizar al público y experimentar de una forma nueva la realidad. Se diferencia del performance en que en éste el desarrollo está más o menos prefijado; el artista actúa ante un público no participativo.

Kabuki

Forma popular de teatro japonés. Es un espectáculo suntuoso: los actores llevan un vestuario extravagante, un maquillaje estilizado y enormes pelucas. Las entradas importantes en escena son realizadas a través del hanamichi, una rampa elevada que parte desde el fondo del auditorio y llega hasta el escenario. Los efectos escénicos elaborados, como el cambio de escena por transformación, son frecuentes y para este fin se inventó el escenario giratorio. El kabuki siempre ha descansado sobre el arte del actor, apoyado en sus interpretaciones de gran exaltación. El estilo de interpretación va desde la frágil sensualidad en los papeles femeninos, hasta la rimbombante exhibición de poder de los papeles masculinos, que exige grandes voces profundas. El momento de mayor intensidad emocional se expresa a través de una imagen congelada llamada mie.

Mascarada
Mascarada, nombre con el que se denominaban las obras de teatro acompañadas de música en el siglo XVII. Tras disfrutar de un gran auge, la mascarada declinó rápidamente. Muchas de sus características fueron incorporándose gradualmente a otras formas de espectáculo, como el ballet, la ópera y el mimo.

Mimo
Arte de representación dramática, por medio de gestos faciales y movimientos corporales más que con palabras. El mimo ha desempeñado siempre un papel básico dentro del teatro, sobre todo en cuanto se refiere a expresión corporal. La pantomima moderna acabó siendo un arte puramente mudo, donde el significado es trasmitido solamente a través del gesto, el movimiento y la expresión corporal.

Mojiganga
Pieza dramática breve, de origen carnavalesco. En un principio, se llamaba mojigangas a individuos con vestidos estrafalarios y coloridos que participaban en las celebraciones carnavalescas, más tarde el término pasó a designar a las obras cuyos personajes vestían con disfraces ridículos. Las mojigangas daban primacía al espectáculo por encima del argumento textual, la diversión dependía de la música, del baile, de las decoraciones escénicas, pero sobre todo de los vistosos trajes fantásticos de los actores. Eran representadas en la calle durante las fiestas del carnaval sobre carros muy adornados.

Musical
Producción teatral en la que se integran, en una trama dramática, canciones y coros, acompañamientos instrumentales e interludios y, a menudo, también danzas. El musical remonta sus orígenes a varias fuentes teatrales del siglo XIX, incluida la opereta, la ópera cómica, la pantomima, el minstrel show, el vodevil y el género burlesco.

Music-hall
Término que designa a la vez un espectáculo de variedades en el que predomina la canción, y la sala donde se representa. El espectáculo de music-hall ofrece números tomados del baile, del teatro o del circo; empezaba con números de circo (magia, malabares, mimo...) seguidos de la actuación de dos actores; la segunda parte se reservaba a la estrella principal. La revista, que reunía todo tipo de atracciones, se especializó, por una parte, en la canción, y por otra en la revista coreográfica de gran espectáculo, cuya gran protagonista era una vedette. Ésta es la encargada de elevar el espectáculo hasta alcanzar una apoteosis final deslumbrante, donde brillan los oropeles, las lentejuelas y las plumas de avestruz.

Ópera
Drama cantado con acompañamiento instrumental que, a diferencia del oratorio, se representa en un espacio teatral ante un público. Existen varios géneros estrechamente relacionados con la ópera, como son el musical, la zarzuela y la opereta. Entre sus precedentes estan los madrigales italianos, los melodramas, ballets de cour, intermedios y otros espectáculos galantes y de salón propios del renacimiento.

Ópera china
De entre las numerosas formas teatrales en China, la ópera es la más famosa. Esta forma dramática musical se hizo muy popular a finales del siglo XVIII y era interpretada en salones de té en una atmósfera de conversación y tranquila vida social. Los personajes están asociados a tipos de voces: por ejemplo, los principales personajes masculinos cantan en registro de barítono, los secundarios (generalmente amantes o estudiantes imberbes) cantan en falsete y los personajes femeninos virtuosos cantan en falsete alto. Los actores utilizan un elaborado maquillaje o máscaras. Entre los instrumentos empleados se encuentran el laúd, el laúd de arco, tambores, badajos, gongs, flautas de bambú, cimbales y oboes.

Opereta
Obra teatral con canciones y bailes intercalados con diálogos. En el siglo XVIII el término significaba ópera corta, pero en los siglos XIX y XX tuvo el sentido de una obra con música de carácter ligero al gusto popular.

Performance
Performance (en inglés, ‘representación’), término que describe una práctica artística que consiste en “representar” ante un público y en directo una obra de arte, o en considerar simplemente el evento que constituye esta representación como una obra de arte en sí misma. Es, por lo tanto, la realización de una acción en el transcurso de la cual el artista asocia generalmente diferentes formas de expresión, tales como la danza, la música, el teatro o el cine, para realizar una puesta en escena en la que a menudo se incluye una parte de improvisación. Dos particularidades intervienen en toda performance: por una parte, la disparidad de elementos en juego, al estilo de un collage, que consiste en yuxtaponer objetos o accesorios habitualmente disociados o diferentes soportes artísticos; por otra, la realización “instantánea” de la obra, su espontaneidad, de la que sólo se conservarán fotografías, un vídeo o los elementos del decorado utilizado. Por otra parte, es necesario precisar que la performance no requiere una técnica particular por parte del artista, ya que reivindica la autonomía de la acción artística frente a la actividad pictórica, basada en un conocimiento preciso (pintura, escultura). Otros aspectos pueden añadirse a estos dos principios, el principal, una voluntad de provocación que implica el poner en tela de juicio los sentidos, el cuerpo o los comportamientos sociales tradicionales.

Sainete
Pieza breve, generalmente en un acto, de tema humorístico y ambiente popular, que antiguamente se representaba a continuación de una obra seria o como final de una función. Deriva del paso y del entremés, y se afianza en el siglo XVIII de la mano de don Ramón de la Cruz, quien imprimió al género un rasgo marcadamente costumbrista. Variedad argentina de este género es el sainete criollo, cultivado en el primer tercio del siglo XX.
A mediados de la década de 1980, algunos autores de la capital de España, jóvenes y provenientes del teatro independiente, desempolvan el sainete tradicional y reelaboran sus formas, retomando algunas de sus técnicas, para acercarse a una forma autóctona de teatro. De este intercambio entre lo actual y lo tradicional, de estas dos formas de concebir la dramaturgia, surge lo que algunos dieron en llamar el nuevo sainete madrileño.

Teatro noh

Antigua forma de teatro clásico japonés, cantado y bailado, muy influido por los principios del budismo Zen. El no se desarrolló como fusión del dengaku (danzas folclóricas que celebraban la plantación del arroz) y el saragaku (un entretenimiento popular de las aldeas que combinaba mimo, acrobacias y payasos). Hay cinco categorías de obras no: las que tratan de un dios, un guerrero, una mujer, un loco, o un demonio. En el no, sólo actúan hombres, que realizan también los papeles femeninos cuando es necesario. El shite (actor principal) lleva una máscara, tallada en madera, y está apoyado por un waki (actor secundario). Los diálogos entre ambos son altamente estilizados, unidos por una narración, y a veces el coro canta los pensamientos del shite arrodillado a un lado del escenario. El acompañamiento lo proporcionan tres tambores y una flauta. La obra normalmente termina con una danza solemne durante la cual el fantasma del personaje principal se desahoga de su angustia o lucha interna. Las representaciones incluyen varias obras, entre las que se intercalan kyogen (farsas).

Títeres y marionetas
Muñecos y figuras utilizadas en funciones teatrales para representar a seres humanos, animales o personajes mitológicos; varían en tamaño y construcción y pueden moverse a mano o mediante cualquier otro artificio. Al parecer los títeres han existido siempre y en casi todas las civilizaciones. En todos los lugares ha precedido al teatro escrito y, desde luego, a la escritura de cualquier tipo.
Tipos: El títere más simple es el guante o manopla, que se ajusta sobre la mano del titiritero y se manipula con los dedos. Los títeres de varas o palos pueden ser planos o tridimensionales y son manipulados por una o más personas, utilizando palos rígidos o varas desde debajo de la superficie del escenario. Normalmente, una sola vara soporta la cabeza y el cuello, y otras dos controlan uno o los dos brazos, mientras que los pies cuelgan libres de control. Las marionetas son títeres accionados por medio de cuerdas o cables desde arriba, normalmente va una cuerda a cada brazo y pierna, otra a la cabeza y otra a la cintura; se pueden añadir cuerdas adicionales para lograr movimientos especiales. Las marionetas y los títeres de varas son articulados de modo que cada parte de su cuerpo pueda moverse de forma independiente.
Es normal que el teatro de títeres sea en miniatura para recordar los puestos de feria o un escenario de proscenio en miniatura. Las obras van desde aquellas simples escenas de dos títeres manipulados por un solo titiritero en un teatrillo portátil, hasta elaboradas representaciones de teatro y ópera en un espacio teatral totalmente equipado con decorados y mobiliario proporcionados. Las representaciones elaboradas requieren muchas figuras, normalmente marionetas. La música es una parte integral de la producción de títeres. El diálogo puede estar a cargo de los que manipulan a las marionetas, o de un narrador que describe la acción y el lugar donde se desarrolla.

Toros
Obras o piezas dramáticas cuyo argumento, ambiente o personajes guardan relación directa o indirecta con la fiesta de los toros.

Vodevil
Vodevil (del francés vaudeville), forma teatral referida por lo general a un tipo de espectáculo de variedades. El término se remonta al siglo XV y se utilizaba para designar un tipo de canción festiva. El creciente interés por la radio y el cine, además de otros factores sociales y económicos, provocaron el rápido declive y la práctica desaparición del vodevil en la década de 1930, aunque hayan quedado vestigios en comedias musicales y revistas y más tarde en la televisión.

Zarzuela
Género musical escénico español en el que se mezclan partes instrumentales, vocales y habladas. La zarzuela deriva del nombre del palacete o pabellón de caza, rodeado de zarzas, donde, en el siglo XVII se representaban para la corte española historias con temática mitológica.


MOVIMIENTOS TEATRALES

Teatro del absurdo

Término genérico empleado por el crítico Martin Esslin en 1962 para clasificar a ciertos dramaturgos que escribían durante la década de 1950, principalmente franceses, cuyo trabajo se considera como una reacción contra los conceptos tradicionales del teatro occidental. El término, que se acuña como alternativa al de anti-théâtre o nouveau théâtre, ha pasado ya a designar sobre todo el teatro de Samuel Beckett, Eugène Ionesco, Fernando Arrabal, las primeras obras de Arthur Adamov y Jean Genet. Muchas de las preocupaciones de este teatro encuentran su motivación teórica en los escritos de Antonin Artaud en El Teatro y su doble (1938) y, de alguna manera, en la noción brechtiana de Verfremdungseffekt (efecto alienante), mientras que la comicidad bufonesca tiene sus raíces en las películas de Charles Chaplin, Stan Laurel y Oliver Hardy, los Hermanos Marx y Buster Keaton. Tomando como punto de partida lo absurdo de la vida, visto de forma palpable y no como evocación, tal y como sucedía en el teatro de Giraudoux, Anouilh, Sartre y Camus, el teatro del absurdo no es un movimiento o una escuela y los autores presentan un panorama heterogéneo. Lo que tienen en común es el rechazo generalizado del teatro realista y su base de caracterización psicológica, estructura coherente, trama y confianza en la comunicación dialógica. A través de procesos de desfamiliarizacion y despersonalización, estos dramaturgos, ferozmente anti-cartesianos, desmontaban las estructuras del lenguaje, la lógica y la conciencia convencionales. La aceptada creencia de que el mundo tiene sentido (un mundo que poco tiempo antes había sufrido las experiencias de Hiroshima y los campos de concentración) es subvertida y reemplazada por un mundo donde las palabras y las acciones pueden ser completamente contradictorias. Sin embargo, lo que se propone no es tanto el sinsentido como una perpetua prórroga del sentido, sino mostrar una realidad oculta y amarga que subyace en la idea de felicidad y confort del modo de vida burgués. Cada obra crea sus propios modelos implacables de lógica interna, a veces triste (como en la obra de Beckett Esperando a Godot, 1952), patética (también en Beckett Fin de partida, 1957), angustiosa (en la obra de Ionesco La lección, 1950), cómica (también en otra obra de Ionesco, La cantante calva, 1950), macabra (en la obra de Arrabal El cementerio de automóviles, 1957), humillante (en la obra de Adamov El profesor Taranne, 1953), o violenta (como sucede en la obra de Genet El Balcón, 1957). Todas ellas, sin embargo, tienen en común la presentación de una realidad grotesca. El cuestionamiento de los referentes, alineados dentro o fuera del escenario, afecta a tres áreas fundamentales: el personaje (que puede cambiar de sexo, personalidad o estatus), la trama (que a menudo es circular, no va a ninguna parte y rechaza cualquier resolución estética) y los objetos (que pueden proliferar hasta el punto de expulsar a los personajes, como pasa en las obras de Ionesco, o pueden también ser reducidos al mínimo, como sucede con Beckett, para enmarcar la temática del vacío y la nada).

Teatro pánico

Movimiento de teatro vanguardista. El grupo pánico, compuesto por Fernando Arrabal, Alejandro Jodorowski, el pintor Topor y Alberto Gironella, entre otros, nació como reacción frente al grupo surrealista. Era una disidencia con más sentido del humor, fundamentada en el rechazo al sistema autoritario. Establecían el principio general de la libertad del creador, incluidos algunos factores irracionales presentes en la creación artística en general. Tampoco dejaron de preocuparse por la construcción precisa, la exactitud del ritmo y la coherencia estructural de sus obras.
La historia se remonta a 1962, en París. Arrabal, recién llegado de España, no estaba de acuerdo con el sistema de relaciones establecido por el grupo de los surrealistas, en el que Breton le recordaba un pequeño dictador doméstico que consagraba o condenaba según su humor y su criterio. Al dramaturgo español este ceremonial se le antojaba otro modelo reducido de poder inapelable y caprichoso, por lo que decide crear su propio grupo.
Podría decirse que la estética pánica nace del surrealismo como elemento básico, al que se une un nuevo elemento, la memoria, como categoría que encierra la inteligencia, la imaginación y también la conciencia histórica a través de los recuerdos personales.
El teatro pánico se caracteriza por la constante búsqueda formal, es decir, espacial y gestual, y por la utilización casi exclusiva de elementos surrealistas en lo que al lenguaje se refiere. Podríamos citar como obras pánicas de Arrabal: Concierto en un huevo (1958), El strip-tease de los celos (1963), Ceremonia para una cabra sobre una nube (1966), ¿Se ha vuelto loco Dios? (1966), La juventud ilustrada (1965) y la ópera Ars amandi (1967-1968). Hay que destacar también Los efímeros pánicos (1964) y Los cuentos pánicos (1965), de Alejandro Jodorowski.

Teatro alternativo

Denominación aplicada al teatro que se produce al margen de los circuitos comerciales.
Durante el siglo XX, cada país y cada tradición teatral ha visto surgir un movimiento renovador, de planteamientos artísticos y sociales avanzados, que se oponía al teatro oficial, sujeto a estrechas condiciones comerciales y de ideología más conservadora. En Estados Unidos surgió el off-Broadway como reacción contra el teatro de Broadway, y más tarde, con una postura aún más extrema, el off-off-Broadway. En Gran Bretaña se habla de teatro fringe, y en España y muchos países latinoamericanos, la expresión teatro universitario era sinónimo de teatro alternativo, ya que fue en las aulas universitarias donde se gestaron movimientos sociales y artísticos que supusieron una importante renovación de la realidad teatral. Con el tiempo, sin embargo, las nuevas ideas se han ido asentando, y el teatro alternativo ha ido encontrando sus propios cauces de comercialización y distribución, a menudo por medio de subvenciones oficiales o de una plena profesionalización. El teatro alternativo es, pues, la contrapropuesta al teatro establecido, una alternativa estética, organizativa y cultural, que se produce a través de grupos o compañías más o menos pequeñas de teatro independiente. Nace siempre unido a los movimientos de masas, y actúa, sobre todo, en lo que a maneras de pensar se refiere. De ahí le viene su carácter popular y casi siempre festivo o ritual.
Por lo general, los grupos de teatro alternativo carecen de grandes presupuestos para la puesta en escena de las obras. Los decorados se realizan con materiales sencillos a causa de su bajo coste y la facilidad para transportarlos. Todo esto sin abandonar sus principios estéticos y muchas veces políticos. Cualquier alternativa se plantea y es casi siempre el colectivo el que decide.
Este tipo de teatro tiene dos metas más o menos definidas: una nueva estética y unas maneras diferentes para llegar al público que les interesa. Por ello se ve en la necesidad de crear sus propios textos. Otras veces recurren a autores o dramaturgos tales como Artaud, Brecht, Grotowski, Stanislavski, Sartre, Beckett e Ionesco; clásicos como Shakespeare, Molière, Sófocles, Eurípides, Chéjov, Tennessee Williams y Peter Weis; o más recientes como Bernard-Marie Koltès o Heiner Müller.
Sin embargo, hay que destacar y agradecer como otro rasgo característico de este movimiento su atrevimiento y desenfado al asumir como base de sus montajes, materiales no teatrales, como cuentos musicales, cuadros, danzas y novelas, u otros como la Biblia o diversas leyendas mitológicas y religiosas.
En estos casos resulta muy difícil separar en sus distintos componentes el espectáculo resultante, que se convierte en una mezcla de teatro, danza, música y pintura. Quizá sea ésta una de las causas que han hecho posible que algunos grupos rescaten para sus obras lugares no habituales de representación teatral.
Es muy variada y difícil de abarcar la propuesta de los teatros alternativos, pero simplificando se pueden enumerar algunos géneros que se reiteran, como el teatro del absurdo, el teatro documento, las performances y las obras de agitación política o de propaganda coyuntural.

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FUENTES

ENCICLOPEDIA COMBI VISUAL: Tomo 5. Editorial Grolier. Para ediciones en lengua española: Ediciones Dánae, Barcelona, España, 1972.

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